El comienzo de una historia no tiene porque coincidir con su desenlace. Pero bien es cierto que tampoco tiene que ser la sucesora de otra. Algo así es lo que le sucedió al Betis en el Camp Nou. Nubes que chispeaban (metafóricamente escribiendo) sobre un equipo sin una idea clara de juego. No obstante, y centrándonos en lo que realmente concierne, no vale excusarse por mucho que se trate del Barcelona. Una derrota, a fin de cuentas, es sencillamente eso: perder. Sea el rival que sea, el resultado es el mismo. Son tres los puntos que se quedan en el camino. Mucha culpa tuvo el conjunto verdiblanco por no creerse capaz ni sacar pecho ante los azulgranas (equipo que ha arrancado con serias dudas y envuelto en una compleja situación interna) a lo largo del encuentro.

Tener enfrente a uno de los grandes de España pesó más de la cuenta y los de Quique Setién echaron a perder la oportunidad de avivar más si cabe la llama de la ilusión que emana del corazón de su afición de cara a afrontar una nueva temporada. La presencia de los menos habituales en el equipo de Valverde (al ya traspasado Neymar se unieron las ausencias de los lesionados Iniesta y Suárez) no supuso, al parecer, una motivación para el cuadro bético, en el que debutaron con la elástica de las trece barras en competición oficial Feddal, Barragán, Guardado, Camarasa, Narváez (el más atrevido y mordiente de todas las caras nuevas), Francis, Javi García y Sergio León.

La superioridad del Barcelona se hizo notar, prácticamente, en todas las fases del juego, sobre todo en la primera parte. Así lo reflejó el marcador al término de la misma (2-0). Y eso que heliopolitanos salieron ilesos de las primeras e incesantes acometidas del conjunto blaugrana.

Sin embargo, las ocasiones más claras para el Betis fueron en la primera. Fue el delantero de Palma del Río el que tuvo en sus botas, en doble ocasión, la posibilidad de perforar la meta defendida por el cancerbero alemán. La primera tuvo lugar poco antes de que se cumpliera la primera media hora de juego. La segunda, que llegó tras el primer tanto azulgrana (obra de Tosca en propia puerta tras una buena internada de Deulofeu e intento de pase fallido a Messi), se marchó al limbo tras ser disipada por Mascherano, aprovechado totalmente de la somnolencia del canterano bético.

Mucho podría haber cambiado el encuentro en esa jugada. Pero el fútbol tiende a satisfacer a los más ágiles y eficaces. Justo en la siguiente jugada, este adormilamiento se apoderó de Feddal, muy correcto durante todo el partido salvo en este instante, en la última línea bética. El resultado se puede deducir. Robo de Deulofeu y gol firmado por Sergi Roberto que remató libre de marca.

Poco más se puede decir de los segundos 45 minutos. La historia de queda resumida en pocos aprietos para Ter Stegen. Queda para el bético preguntarse qué hubiera pasado si verdaderamente hubiera habido atrevimiento por parte del equipo de Setién. Sólo queda confiar y esperar a que la mano del cántabro pueda verse en el primer partido que acogerá el Villamarín la próxima jornada ante el Celta.

 

FICHA TÉCNICA:

FC Barcelona: Ter Stegen, Semedo, Mascherano, Umtiti, Jordi Alba (Digne 86’), Busquets, Rakitic, Sergi Roberto, Messi, Deulofeu (Aleix Vidal 71’) y Alcácer (Denis Suárez 82’).

Real Betis Balompié: Adán, Barragán, Mandi, Feddal, Tosca, Guardado, Camarasa (Fabián 78’), Joaquín, Narváez (Javi García 68’), Nahuel (Francis 71’) y Sergio León.

Goles:  1-0. Tosca, p.p. (36’); 2-0. Sergi Roberto (38’).

Árbitro: Daniel Jesús Trujillo Suárez, comité tinerfeño. Amonestó a Jordi Alba (51’), Nahuel (62’) y Digne (92’).

 

© FOTO: Real Betis Balompié