El Real Betis abrió el comienzo de la temporada cayendo derrotado por 2 a 0 en el Camp Nou. La imagen, pobre, ofrecida por el equipo dirigido por Quique Setién, hace mirar de nuevo atrás, transformando la ilusión en miedo a repetir versiones anteriores. El conjunto azulgrana superó al Betis en todas las fases del partido, lejos de mostrar su mejor versión, capitaneado por un categórico Messi que golpeó tres veces la madera, y un sensacional Deulofeu, que provocó los dos goles y aportó la velocidad y el desborde que tanto se echan en falta tras la salida de Neymar.

 

SE CIERRA EL DEBATE EN LA PORTERÍA

Pese a las dudas generadas durante la pretemporada, y las buenas actuaciones de Dani Giménez, el técnico cántabro se decantó por Antonio Adán en la portería, quien poco o nada pudo hacer en los dos goles: el primero, en un balón de Deulofeu, ligeramente desviado por su compañero Tosca, y el segundo completamente vendido, en otra buena acción del extremo culé. Por lo demás el guardameta fue un espectador de lujo ante los disparos lejanos de Messi, que rondaba el gol constantemente, con tres balones al palo. Cabe destacar una intervención de mérito ante Aleix Vidal, en una buena salida, y una buena anticipación que cortó un pase atrás de Deulofeu. Poco más.

 

DEFENSA CONTUNDENTE PERO ARRIESGADA

En defensa, el Betis estuvo más ordenado en términos de destrucción, bien resguardados por el centro del campo, pero tuvo muchas complicaciones a la hora de sacar jugada la pelota, especialmente para pasar de la línea de medio campo. Hubo falta de entendimiento y errores importantes en la transición del balón, teniendo que dar algún pelotazo ante la falta de recursos. Mandi realizó un partido serio e importante al cruce, y Feddal le acompañó, contundente y firme por arriba. Teniendo en cuenta que a Tosca le tocó bailar con la más fea, las bandas estuvieron correctas, pero la aportación tanto del rumano como de Barragán deben traducirse en algo más que llegar a tres cuartos de campo para echar el balón atrás y/o dar media vuelta.

 

DESCONEXIÓN EN EL MEDIO

La gran noticia fue la aportación de Juanjo Narváez, que se estrenaba oficialmente con el primer equipo, y que  mostró el carácter de un jugador de primera categoría, sirviendo, además, un gran pase en profundidad a Sergio León que le dejó solo frente a Ter Stegen, que no se logró materializar gracias a una providencial entrada de Mascherano, que sacó la pelota limpia con la posición completamente perdida. Por otro lado, Guardado y Camarasa aportaron solidez, pero tuvieron buena culpa de pérdidas absurdas en la salida de balón. La inclusión del mexicano en el once titular fue una sorpresa por el estado de forma que venía demostrando, y que volvió a dejar patente, siempre lejos de los laterales, forzados a arriegar la pelota. El segundo estuvo demasiado solo y quiso conducir en exceso en varias ocasiones, quedando siempre rodeado por varios rivales que se la robaban con facilidad.

 

LA INCAPACIDAD DE CREAR PELIGRO

Arriba, Joaquín, al que la calidad parece no abandonarle nunca, hizo un sobreesfuerzo bajando a recibir durante toda la segunda parte, siendo responsable de las únicas jugadas que era capaz de tejer el Betis, que daba muestras de algo más de juego. Nahuel estuvo bastante desaparecido, con apariciones fugaces y un único disparo desde la frontal que debió haber cedido a Sergio León, quien peleó con intensidad lo que poco que le llegó sin obtener recompensa, desperdiciando una gran oportunidad que hubiese supuesto el 1-1, un minuto antes de lo que fue el 2-0 final.

La entrada en el campo de los tres cambios fueron anecdóticas. Francis echó el resto para amarrar su oportunidad en el primer equipo sin mucho resultado, y Javi García aportó estabilidad, sin más. Fabián lanzó un balón a las nubes después de que se le quedara a placer fuera del área, gracias a la lucha que Sergio León mantenía con Mascherano.

Al Betis le faltó fútbol para rascar algún punto del Camp Nou. La presión alta del Barcelona provocó dificultades para pasar de medo campo y errores forzados que deben erradicarse mediante la experiencia del técnico, la recuperación de jugadores llamados a ser importantes (como Boudebouz, Tello, Durmisi o Sanabria) y mucho trabajo. Hay motivos por los que se debe seguir creyendo. Paciencia.

 

© FOTO: AFP

 

RESUMEN EN VIDEO DEL PARTIDO